DOS EUROS PARA WIKIPEDIA

“Cada ejemplar es único, irreemplazable, pero (como la biblioteca es total) hay varios centenares de facsímiles imperfectos”.

J. L. Borges, El jardín de los senderos que se bifurcan

 

Soy uno de esos cuatrocientos millones de personas que visitan al mes Wikipedia. Me estimula y me da “vidilla” formar parte de una tribu tan numerosa, tan leída y tan bien avenida. Cada uno va a lo suyo, y lo suyo, lo de cada uno, no va en detrimento de lo de los demás. Alguno ya habrá adivinado -sin duda lo habrá hecho el profesor Linares que sabe mucho de esto- que considero a Wikipedia como un “bien común” de los tiempos modernos, un “bien común mundial” que pone a disposición de la mayoría de la población un inmenso caudal de información.

Por mi mala memoria y mis lagunas culturales debo de estar por encima de la media en el uso de Wikipedia. Sin pagar nada, sin preguntar ni molestar a nadie, aprieto una tecla y ya está. Ahora que andamos de mudanza he aprovechado para prescindir de un buen número de libros de referencia y, aunque no me ha sido fácil, he logrado finalmente endosar mis pesadas y ya inutiles enciclopedias. Hay ya pocos que las quieran y las usen de verdad. Wikipedia ha revolucionado el campo de la información y, si creemos a Jimmy Wales su fundador, esta enciclopedia universal sería algo así como la sucesora de 30 volúmenes de la Enciclopedia Británica.

Y todo gratis. Me pregunto a menudo que como puede ser esto y la respuesta que recibo es siempre la misma: la publicidad, la maldita publicidad es la que lo financia todo. Financia la estación de metro de Sol con las lagrimitas de una marca comercial, financia, como descubrí con sorpresa el otro día, la gestión del cementerio de Aranjuez; financia Internet y, como explico en un artículo reciente de ABC hasta la naturaleza está amenazada por la invasión comercial. ¿Es esto razonable? ¿No será posible hacer algo para detener esta plaga?

Hace tan solo unos días comprobé que sí, que se podía hacer algo además de enfadarse y protestar. Pagar aunque fuera poco. Andaba buscando no sé qué historia, cuando me apareció de improviso un cartelito en el que se decía, más o menos, que si quería colaborar a que Wikipedia siguiera prestando su servicio sin publicidad enviara dos euros a una determinada dirección. O sea, ¡¡que no había publicidad y que con dos euros de nada podía evitar que la hubiera!!. “A bodas me convidas” pensé, recordando lo que solía decir Adrián Piera cuando le proponían algo estimulante. Mi nieta Lucía, que andaba por allí, me hizo en un segundo la operación y me quedé más feliz que un ocho al enviar mis dos euros.

Pero ahí no paró la cosa. Como últimamente me estoy convirtiendo en un activista –a la vejez viruelas- andaba pensando en animar a mis amigos a que siguieran mis pasos cuando de pronto me asaltó una duda. ¿Y si la cosa tuviera algún truco? ¿No será el tal Jimmy Wales uno de esos gurús de Internet propietarios de islas en el Pacífico y de grandes fortunas? Pues no, en apariencia, ni Wales se ha hecho rico ni, según él mismo ha declarado, “tiene aficiones de rico”. Es cierto que podría vender Wikipedia por unos cinco mil millones de dólares. Pero no lo hace. La verdad es que no termino de entenderlo… Quizás porque ni Wales ni su invento, Wikipedia, se mueven por la lógica del mercado que me hace sospechar. Lo mismo resulta que en el mundo de Internet quien más comparte es quien más gana. Wikipedia está dando un buen servicio. Es gratuito. Y no tiene publicidad. ¡¡Que más se puede pedir!! Que sea o no sea rico Wales tampoco debería de importarnos tanto. Así que a pinchar. Aquí es donde debéis de hacerlo si os decidís a mandar los dos eurillos para que Wikipedia siga sin publicidad.

Cada uno se rasca el bolsillo con lo que más le place. Cada uno actúa según su criterio, su olfato. Quien me temo no pondrá ni un “peso”, o sí, quien sabe, es Claudia Piñeiro, la escritora argentina que acaba de publicar en El País un curioso artículo titulado “No me morí mañana”. Un anónimo había mandado la falsa noticia de su muerte futura y Wikipedia la había aceptado sin más ni más. El anonimato, su gran virtud, su principal activo, es, también, el gran talón de Aquiles del sistema virtual. Nadie puede evitar que la información y el conocimiento se vean contaminados por mentiras y falsedades, por bromas de mal gusto y malas intenciones. Aun así, sigo pensando que mis dos euros están bien empleados. Y me permito animaros a hacer hacer lo propio.

12 pensamientos en “DOS EUROS PARA WIKIPEDIA

  1. Querido Antonio.
    El problema de la Wikipedia es que no siempre proporciona información fiable y por otro lado he descubierto las maravillas de el e-book, puede tener miles de libros en un pen. Se acabaron las farragosas mudanzas con cajas y peso.
    Un abrazo
    FRAN

    • Gracias Fran; hablas de lo que sabes cuando te refieres a mis mudanzas: tres en menos de un año.
      Uso el Ebook pero soy de otra generacióy el libro impreso nunca dejará de formar parte de mi vida.
      Y cuento además con gente como tu que me sirve de puente.
      GrACIS FRAN

  2. Gran entrada! Es imprescindible conocer y reconocer este tipo de iniciativas que, no solo nos dan información al margen de intereses comerciales, sino que han logrando un “cambio sistémico”; han revolucionado el poder de la generación de información. Por eso Jimmy Wales we reconocido como Emprendedor Social de Ashoka.
    Solo una observación. 2€ es muy poco! Es lo que cuesta un Huevo Kinder en una panadería. A quien le haya convencido tu “llamada a la acción” le animo a donar 5€ , 10€… o lo que su razón y corazón le animen a dar. . 2€ es Y a ti, padre, una idea. ¿Por qué no te “adentras” más en la tribu wikipedia y pasas de ser solo lector, a generar información? Puedes crear una entrada sobre ti mismo, o sobre el Parque Nacional del Guadarrama, o sobre los Aurrulaques… Si tu no lo haces, ¿quién lo hará si no? Espero que aceptes el reto!

    • Gracias Anuska por ser para tu anciano padre (no octagenario todavía, cuidado) un revulsivo incansablre. y es que tienes la virtud de ser incansable en todo.
      Me pones constantemente en orbita y además me cuidas para que no me estrelle.
      Procuraré hacer lo que me dices y sirva este comentario para animar a mis lectores a que se estiren y superen la barrera de los dos eurillos. También yo lo haré.
      Y, como siempre, gracias y “a la orden”

  3. Querido Antonio: nos estamos dando cuenta de que hay muchas cosas (el conocimiento, la naturaleza, etc.) que son lo que los economistas llaman “bienes públicos”. Un primer paso para crearlos y mantenerlos es pedir a todos una módica cantidad de dos euros. El siguiente paso es darnos cuenta de que en la sociedad abundan los tipos que esperan a que los demás den los dos euros para poder usar el bien público sin pagar ni eso. Se les llama “free riders” (gorrones, en buen castellano). El resultado es nefasto, porque en términos económicos es más racional comportarse como un gorrón que pagar los dos euros. Y lo que se logra con ello es que el bien público no se produzca. El tercer paso, naturalmente, es hacer obligatorio para todo el mundo el pago de los euros: ¡hemos descubierto los impuestos! Después de un viaje completamente estúpido en el que todo buen gobierno se cifraba en suprimir o bajar los impuestos acabamos chocando con la realidad. Wikipedia es gratis y se está transformando en un bien público, dos cosas imposibles de encajar porque todos los bienes tienen sus costes. Un abrazo. Paco

  4. Querido profesor,
    Déjame que te cuente que tuve el honor de conocer al fundador de Wikipedia, en el Zermmat Summit de 2011 http://www.zermattsummit.org/oldsite/images/stories/press_release/20110618_cp_cloture.pdfy sentí, como imagino habrás sentido tú, que estaba ante un extraterrestre. No sé a qué esperan para darle el Premio PrincesA de Asturias y el Nobel y el Cervantes y el Jaume I y el FIES de Peridodismo, por mencionar solo algunos de los más renombrados.
    Abrazos

  5. Muy oportuno y siempre interesante tu artículo sobre Wikipedia, Antonio.- Aunque soy enemigo de realizar transferencias vía internet (trato de preservar mi privacidad y seguridad por encima de todo) ya dí instrucciones a mi hija Laura (las nuevas generaciones han nacido ya con “el dinero de plástico”, etc.) para que realice una aportación a esa Fundación y contribuir así, con un grano de arena, a la propagación gratuita del conocimiento a nivel mundial.-
    Pretender que cualquier persona tenga el acceso libre y gratuito a la suma de “TODO EL CONOCIMIENTO HUMANO” (suponiendo que ese TODO se pudiese almacenar y contener en Wikipedia), es sin duda una ambición extraordinaria que merece, sobretodo, el mayor de nuestros reconocimientos y apoyos.-
    En todos los mundos, comenzando claro está por el personal y humano, “gana más quien más comparte” y por ello, esta maravillosa idea de Jimmy Wales – si continúa fiel a sus principios – es digna de toda consideración y apoyo.-
    El pasado día 24, en El Confidencial, Alberto Artero – su director -(a quien tuve ocasión de conocer y saludar en Llanes en el 2008), publicaba este artículo: “Un mundo de idiotas: Llega la “Generación P”, donde hace referencia a que nos hemos convertido, sin darnos cuenta, en “una generación de pantalla” por la dependencia excesiva que tenemos ahora de: Los SMS, MMS, Line, WhatsApp, cuentas en Facebook, Twitter, Linkedin, etc. etc. etc y nos propone finalmente esta reflexión: ¿Qué hacíamos antes, cuando todo esto no existía y nuestro tiempo era solamente nuestro y disfrutábamos sin prisa, de tener que contarlo? ¿Vivimos mejor o peor que antes? Creo que desde el punto de vista de la propagación del buen conocimiento, las ventajas y comodidades son incomensurables, otra cosa es que seamos, además, más humanos, más sociales, etc. porque sin “el calor físico” las relaciones virtuales terminan por desvirtuarse.- El afirma además que, no somos más libres sino más manipulables, no estamos más informados porque “el ruido es abundante y el criterio escaso, etc. y no somos, en definitiva mejores personas, sino … más robots”, aunque siempre queden justificadas excepciones a todo esto, sobre todo Antonio, en las personas de nuestra solera y generación.-
    ¡Me han llegado al alma, los entrañables comentarios de tu hija Ana! y es que – salvo lamentables excepciones – cada padre tiene los hijos que merece! Un abrazo

  6. Querido Antonio.

    Fenomenal tu entrada (¡Cuándo no es jueves!). Lo suyo es que si obtenemos un beneficio lo paguemos; aunque no sea más que por no cercenar la posibilidad de seguir obteniendo beneficios similares en el futuro. Estoy radicalmente contigo.

    Hay quien se asusta ante la posibilidad de que los errores del anónimo redactor de un artículo de Wikipedia los asumamos como verdades. No hay que temer eso o, al menos, no más que el riesgo que corremos cuando leemos la prensa diaria. Una misma noticia tiene un sesgo diferente en EL PAÍS o en ABC; la diferencia está en que en la prensa escrita que manejamos habitualmente, sabemos filtrar la información de acuerdo con la línea editorial correspondiente. En Wikipedia, sin embargo, no sabemos de qué parte de la trinchera está el autor del artículo.

    Pero eso también pasa fuera de Wikipedia. Un artículo (firmado por un Echevarría o cualquier otro apellido corriente vasco) contendrá opiniones muy divergentes sobre la “doctrina Parrot” si el tal Echevarría es un miembro de Bildu o de la Asociación de Víctimas del terrorismo. Lo mismo ocurrirá con el asunto del aborto firmado por Perez González, si el firmante es una feminista o si es un oscuro canónigo de Orense.

    Hay que mantener la tensión intelectual siempre (además es más divertido); lo que no podemos hacer es bajar la guardia y volver a “pues eso lo dice Wikipedia”, sintagma heredero de aquellos “pues lo han dicho en el parte” > “pues lo he oído en la radio” > “pues lo he visto en la tele”, como si el “parte”, la radio o la tele fuesen el mismísimo oráculo de Delfos.

    Como yo uso Wikipedia con muchísima frecuencia, permíteme que te dé un par de pistas para su buen uso y disfrute.

    La primera es que consideres que Wikipedia no es más que un instrumento y que sólo lo uses como tal. A mí me sirve para realizar consultas rápidas, para ponerme en camino o para centrar un tema. ¿Fueron coetáneos Malthus y Darwin? ¿Quién era Díaz Porlier? ¿La Batalla de Brunete fue al principio o al final de la Guerra Civil? Como bien dices, se aprieta una tecla y ya está: recibes la información suficiente. Suficiente… para empezar a trabajar extramuros de Wikipedia, sin despreciar la información que allí venga pero cotejándola un par de docenas de veces antes de darla por buena.

    La segunda es que lo más fiable es la introducción; muchos artículos de Wikipedia tienen, antes del índice, un párrafo de entrada. Con frecuencia eso basta para ponerse a trabajar y, según mi experiencia, esas entradas aún no suelen estar contaminadas por el subjetivismo del ignoto autor.

    Pero la clave está en no utilizar Wikipedia más que como punto de partida. Todas las informaciones obtenidas de allí deberán ser pasadas por el tamiz de la erudición. Yo, particularmente, voy siempre que puedo al soporte papel, pero eso es sólo una romántica manía mía que no soy quien para aconsejar a los demás.

    Gracias por tu entrada y, desde luego, enhorabuena.

    Canel.

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